Efemérides.- Restauración de María Santísima de las Ánimas por el escultor Alberto Pérez Rojas

01/01/2019

La imagen de María Santísima de las Ánimas fue restaurada en los talleres del escultor rondeño afincado en Sevilla Alberto Pérez Rojas, y en esta crónica nos cuenta sobre dicha intervención y sobre lo que supone para él trabajar con imágenes “de la Madre de Dios”

“El privilegio de tener una imagen de la Virgen a la que poder rezarle, es una posibilidad grandiosa. Es algo especial que no sé cómo describirlo”. Ese es el sentimiento del restaurador Alberto Pérez Rojas, encargado de la restauración de la imagen de María Santísima de las Ánimas, que ha pasado por los talleres de este artista rondeño afincado en Sevilla.

Un escultor que tiene un “sentimiento de gratitud” cada vez que “una hermandad o una Parroquia te encarga la restauración te encarga una imagen, porque “te está dando parte de su corazón, lo más preciado”. Por lo que, insiste Alberto en una conversación, “para mi es un privilegio trabajar con imágenes sagradas”, algo que le genera, como cofrade que es, “ese pellizco”.

Durante el proceso de trabajo con una imagen sagrada, a este escultor se le despiertan “sentimientos que se te van quedando y que son muy bonitos de vivir”, porque, como en este caso, es una imagen de la “Madre de Dios”.

De esta forma, Pérez Rojas explica que “para las personas creyentes es un privilegio tener una imagen a la que poder rezarle las oraciones que tenemos aprendidas”, y que, durante sus horas de trabajo, tiene “un diálogo es enriquecedor” con las imágenes, suponiendo esto para los escultores creyentes y cristianos como él, “una doble motivación”.

Y con esta doble motivación, Alberto Pérez Rojas ha desglosado, en qué ha consistido la restauración de la imagen de María Santísimas de las Ánimas.

Según este escultor, con anteriores trabajos realizados para la Archicofradía, el elemento más importante de esta restauración era la parte de la sujeción de la corona, que ha provocado algunos deterioros a la imagen, ya que se trataba de un “sistema deficiente”. En el informe de restauración se explica que “se renovará el sistema de sujeción de la presea, realizándose en metal, de manera que la corona quede perfectamente fijada y centrada en la cabeza de la Virgen”

Además, según el escultor, “el carrillo” también sufría algún daño fruto de la colocación de alfileres a la hora de vestir a la imagen, un daño que también ha sido restaurado.

Destaca Pérez Rojas que con este proceso de restauración el aspecto exterior de la imagen “no va a cambiar”, ya que únicamente se hará una limpieza que permita ver la policromía original, un tanto oscurecida en la actualidad por el paso del tiempo. Del rostro de la Virgen sólo se apreciarán cambios en las lágrimas, “que estaban en mal estado”. Se realizarán dos lágrimas siguiendo el tamaño y forma de las originales.

Por tanto, los trabajos han estado centrados en la estructura de la imagen, que necesitaba mejoras en varias zonas y que, una vez finalizados, estos trabajos de restauración ayudarán a una mejor conservación de la imagen sagrada.

Además de las mejoras en el sistema de sujeción de la corona, donde se encontraban los principales daños, los brazos de la imagen van a ser articulados de una forma que se permitan movimientos que faciliten la labor a la hora de vestir a la imagen.

“Nuestra propuesta consiste en la sustitución de estas articulaciones actuales por otras de nueva factura, más depurada de formas y de un material más idóneo para estas funciones, el sapelli.

Se trata de una madera de fibra dura y compacta que se combinará tanto en las rótulas como en brazos y antebrazos con un sistema de muelles para que el apriete sea óptimo. A los nuevos elementos se le acoplaran las manos mediante un mecanismo apropiado y funcional que facilite su uso y durabilidad”, recoge el informe de restauración.

Otra de las zonas de la estructura de la imagen de María Santísima de las Ánimas que presentaban deficiencias eran tanto la peana como la sujeción de la peana al trono, la principal causa de los daños en la peana, que presenta daños en las molduras. “Consolidación de la peana, refuerzo de la misma y colocación de nuevos sistemas de sujeción. Colocación de una pieza entre el candelero y la peana para dotar a la imagen de la inclinación original”. Estas son las mejoras en concreto que se han llevado a cabo en esta parte de la imagen.

Varias partes del cuerpo de la Virgen también presentaban desperfectos, especialmente “fisuras en la zona del cuello, fruto de los movimientos naturales de contracción y dilatación de la madera”, según el citado informe.

De esta forma, los trabajos encaminados, apunta Pérez Rojas, a “solucionar la seguridad de la imagen” y a “aliviarla” con “sistemas menos agresivos” tanto de sujeción de la corona como la de peana, y también a facilitar la labor de vestir a la imagen, como se ha apuntado en la explicación de la mejora en la articulación de los brazos.

Para llevar a cabo esta intervención, Pérez Rojas ha explicado a esta revista que primero se le toman fotos a la imagen y a continuación se elabora el informe. Y luego se realiza “una intervención acorde con el informe”, pero matiza que cada “propuesta hay que personalizarla”, ya que “no hay recetas ni fórmulas, cada imagen y cada cofradía requiere un tratamiento. Tratamos de aconsejarle lo que es mejor, respetando la idiosincrasia de la ciudad y de la cofradía”, puntualiza este escultor que tiene como referencia a Juan Martínez Montañés, cuya “finura no se ha conseguido superar”.

 Antonio Javier Trujillo Sánchez

Revista Nazareno de las Torres, año 2016

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