Efemérides.- Visita del Señor Obispo Jesús Catalá Ibáñez a nuestra Casa Hermandad

12/02/2019

Los cristianos de Álora formamos un cuerpo complejo y con diversas funciones y carismas (recuérdese el símil paulino del cuerpo y los miembros). Cofradías, Cáritas, pastoral de la salud, catequesis, educación, residencia de mayores… toda esta diversidad forma lo que llamaríamos la “célula básica” del Pueblo de Dios: la parroquia. A su vez, la parroquia se inserta en una unidad superior que es la diócesis. Nosotros pertenecemos a la Diócesis de Málaga, que coincide con el territorio de la provincia más Melilla. Al frente de cada diócesis, como pastor responsable del Pueblo de Dios, está el obispo. Ésta es una figura muy importante para la Iglesia, ya que es sucesor de los apóstoles y, junto con los demás obispos, forman en colegio apostólico, bajo la autoridad del papa, obispo de Roma. Los obispos son los responsables, desde el mandato de Jesús a los apóstoles, de defender la integridad del mensaje cristiano, cuidar el depósito de la fe.

También animar e impulsar el trabajo de las parroquias y movimientos. Para poder realizar esta labor de forma más cercana los obispos realizan las visitas pastorales a las distintas zonas de su diócesis.

En el caso de Málaga, se trata de una diócesis amplia y compleja, además de diversa. Por ello, nuestro obispo Don Jesús Catalá Ibáñez realiza estas visitas de tarde de tarde.

En las fechas 12 y 15 de febrero nos ha tocado a los cristianos de Álora tener a Don Jesús entre nosotros. Después de una eucaristía que celebramos en Campanillas representantes de todo el Arciprestrazgo, D. Jesús estuvo en Álora en varias ocasiones, celebrando reuniones y encuentros con los diversos movimientos y grupos de la parroquia. En ellos D. Jesús nos conoció directamente; se informó de nuestros proyectos y también de nuestras deficiencias y problemas. Al mismo tiempo nosotros hemos tenido ocasión de oírlo y de que nos hiciera llegar sus ideas y consejos.

Tuve la ocasión de estar presente en tres de estos actos: el que tuvimos catequistas y miembros de Consejo Pastoral, en la visita a las casas de hermandad de las cofradías de Álora y en la reunión reunión general con los cofrades que tuvimos en la parroquia. En estos encuentros saqué una impresión excelente de nuestro obispo y me enriquecí -creo que yo y todos los demás- de sus ideas y planteamientos. D. Jesús, a través de los medios de comunicación, quizá dé la imagen de hombre serio y poco expansivo. Sin embargo, en el trato personal es alguien que transmite afecto y atención a los demás y que sabe escuchar -cualidad menos frecuente de lo que parece-.

Por otra parte, el contenido de sus mensajes ha sido de gran interés. No en vano, es un hombre de un preparación intelectual y teológica de alto nivel. En la reunión primera a la que me he referido, hizo unos planteamientos sobre la catequesis, tema en el que es un verdadero experto, profundos, novedosos y de gran proyección de futuro. En las reuniones con los cofrades tuvo la oportunidad de conocer una de las realidades más importantes de nuestra parroquia y de explicarnos cómo las cofradías son -somos- parte viva de la Iglesia; y que tenemos por delante un trabajo inmenso de evangelización y en el terreno social. Todos, cofrades y no cofrades, hemos salido enriquecidos con la visita de Don Jesús.

Termino con dos ideas a modo de resumen.

Una. Con los medios de comunicación actuales cualquier información fluye con facilidad. Tengo acceso a todas sus documentos y cartas pastorales con un clic en mi ordenador. Sin embargo, la presencia personal, el contacto directo es una forma de conocimiento insustituible, añade a la información una dimensión que no tiene el conocimiento frío e impersonal.

Dos. Por encima de sus cualidades personales y del interés de su mensaje, conocer a nuestro obispo nos evidencia en misterio de la sucesión apostólica que en él se hace realidad; y nos recuerda que, aunque nuestro horizonte inmediato es la parroquia, estamos insertos en la Diócesis y en la Iglesia Católica universal, unidos a ellas por el vínculo de la Comunión.

 

Tomás Salas Fernández

Revista Nazareno de las Torres, año 2016

Compartir

Nuestras Redes Sociales

Patrocinadores