Efemérides.- Fallecimiento de Francisco Fernández Perea

07/09/2020

Al contrario que otras veces, fué bastante dificil coger la pluma y escribir sobre el último de los Cofrades que quiso llevarse consigo Ntro. Padre Jesús Nazareno de las Torres. Que mejor empezar con el recuerdo de «Pepe el Perdio», último de los trompeteros de nuestra Hermandad, con el desaparecía una de nuestras más hermosas costumbres. Los pocos melódicos sones anunciantes de nuestra Semana Mayor se volvieron «Réquiem» para los que precedieron al «Perdio» en el inevitable viaje, Principio de la Verdad.

Desgracia nuestra, muchas veces escuchamos los hermanos de Jesús el sepulcral sonido, no siempre llamando a los más mayores, que a la postre un día u otro emprenderán el viaje sin vuelta, sino a personas en la Flor de la vida, con plenitud de facultades, que en poco tiempo recibían la «Dicha» de Dios ya que son los «buenos», los primeros en ponerse delante de él para gozar sin duda con la sanción de su inapelable juicio.

Este fue el caso de Francisco Fernandez Perea o para mejor entendernos Paco «El Pera», último Hermano en pasar a la sección de archivo «Descansaron en la Paz de Jesús». Un año más, Ntro. Padre llevará luto, y por desgracia la misma cinta que un día no muy lejano servía para su hermano Diego, su Padre, y tantos otros Fernandez, o mejor dicho «Peras» o «Perillas», que sirvieron a nuestra Cofradía como primeros Hermanos.

Nuestra próxima salida procesional ha de ser alegre para esta familia, la ausencia de Paco no será real, gozará de un lugar privilegiado en el Palco de Honor Celestial reservado para los que un día vistieron de Morado, que solo se abre la noche del Jueves Santo, mientras, en el cortejo de penitentes se harán sentir sus descendientes siguiendo el ejemplo de su padre, de su tío, o de su primo, mientras que debajo de Nuestro Padre, sus hijos, quizás con más lágrimas que otros años tendrán la responsabilidad de perpetuar la memoria de su padre.

Descanse en Paz. En la tierra en el nicho más cercano a Nuestro Cristo, tu Cristo, y en el cielo contemplando su mirada humilde, misericordiosa y autoritaria, pidiendo por los que aquí quedamos, gozosos de en la vida eterna volverte a abrazar.

Francisco Lucas Carrasco Bootello

2 de septiembre de 1989

Revista Nazareno de las Torres, año 1989

Compartir

Nuestras Redes Sociales

Patrocinadores