Efemérides.- Fallecimiento de Gonzalo Estrada Osuna

19/06/2020

Gonzalo Estrada Osuna, falleció el pasado día 12 de noviembre de 1993. «Todo lo que hizo por la hermandad lo hizo por cariño hacia nuestro padre: cariño que era aumentado por esa familia suya que vivía y vive por y para nuestro señor de las torres».

«La trayectoria del archicofrade Gonzalo constituyó un ejemplo difícil de igualar, aunque si un ejemplo a seguir por todos los que aquí quedamos».

¡Qué difícil es recoger una buena cosecha en los tiempos que estamos! Por ello, nos debemos alegrar cuando hemos sembrado y al cabo de un tiempo, cuidando y esperando que Nuestro Padre nos dé un poco de agua para calmar la sed, se produce una buena cosecha. Y cuando la obtenemos procuramos dejar un poco de ese fruto para volverlo a sembrar.

En nuestra Hermandad nos ocurre igual, por ello debemos estar contentos y satisfechos por obtener frutos de una cosecha que lleva 350 años sembrando semilla de la semilla, debemos tener fuerza para procurar seguir sembrando y recogiendo cosechas cuya primera semilla sembró Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Torres.

Hace ahora dos años que celebramos el 350 aniversario de la primera siembra y justo a lo largo de estos dos años hemos recogido frutos en varias ocasiones; en este mes de noviembre hemos tenido la suerte de recoger el fruto de nuestro Hermano Gonzalo el cual nos dejó su parcela en esta vida y ocuparla junto a Nuestro Padre, desde donde nos sigue enviando su semilla para seguir sembrando.

Como Hermano, fiscal y sobre todo como amigo, permítame dedicarle una atención especial al fruto que hemos recogido el día 12 de noviembre de 1993; en esta ocasión es mucho más difícil el ejercicio de mi cargo, pues los estatutos de nuestra institución no son fáciles de cumplir.

Dice el capítulo segundo en su artículo segundo, que la Hermandad está llamada a «participar de la función de la Iglesia facilitando la obra de salvación y manifestando a los demás el misterio de Cristo…»

Por ello me es difícil analizar a un hermano como fue nuestro Gonzalo, pues creo que fue ejemplo difícil de igualar, aunque sí ejemplo a seguir por todos los que aquí quedamos.

Nuestro hermano Gonzalo fue una persona sencilla, humilde y sobre todo con una fe tan grande en su «amigo» Nuestro Padre; él dedicó su vida a mostrar su cariño a todos los que se le acercaban, tenía la cualidad de hacer feliz a todos los que tenía a su lado,

En la Hermandad trabajó siempre en lo oculto, junto a lo que más quería en el mundo, su mujer Mari Carmen, fueron leales guardianes de todos nuestros enseres incluso de su «amigo» Nuestro Padre a quien siempre tuvo a su lado en los momentos tristes y alegres. Aguanto las molestias que durante todo el año le ocasionábamos cuando íbamos a su casa -a veces incluso estaba dormido, debido al horario de su trabajo-, sobre todo nunca buscó nada a cambio de nada, hizo suya las cosas por cariño a Nuestro Padre, cariño que era aumentado por esa familia que vivía y vive por y para Nuestro Padre.

Este hombre tenía una semilla tan buena, que todo lo que hacía producía un fruto especial; así ocurría con los chumbos y las peras de su parcelita, hasta sus rosas eran distintas de las demás.

Por todo esto, amigo Gonzalo, tú que estás muy cerca de Nuestro Padre, pídele por todos los que estamos aquí y en especial por tu Hermandad que nunca te olvidará. No te olvides que eres tú la continuación de aquella Semana Santa que tu sobrino Paco Lucas nos contaba en la presentación del libro de la Hermandad, historia que tú continúas allá arriba. Nuestro deseo hoy más que nunca es que semillas como la tuya abunden en nuestro granero.

Y cuando llegue la cuaresma alguien te preguntará si arreglaste las bombillas de los faroles, cuánta lotería vendiste en Navidad, y si has lavado y peinado la peluca de Nuestro Padre celestial…

Gonzalo, es un orgullo para mí haberte analizado como fiscal de la Hermandad, te suplico que desde ahí pidas al Padre que siga teniendo amigos como tú.

De tu amigo Mayorguita, que siempre te recordará.

Ildefonso Mayorga Berrocal

Revista Nazareno de las Torres, año 1994

HOMENAJE POSTUMO A GONZALO ESTRADA

El pasado verano y con motivo de la visita de nuestro primo Paco Ejido Carrasco, militar con destino en Segovia, su ciudad natal, le manifestaba mi cuñado Gonzalo sus deseos de obtener todos los datos de la historia militar de su abuelo, también llamado Gonzalo Estrada, en el Archivo General Militar que se encuentra en Segovia, ya que a este ilustre Caballero Gonzalo Estrada García, natural de nuestro pueblo como su nieto, le fue concedida la más prestigiosa condecoración que se le puede imponer a un militar: La Cruz Laureada De San Fernando Individual De Primera Clase.

Era deseo de su nieto -y así me lo manifestó- que se diese a la luz en nuestra revista Nazareno de las Torres dicha concesión, ya que pocos perotes han sido distinguidos con un honor tan elevado, y de lo cual, sus paisanos y familiares podemos sentirnos muy orgullosos, especialmente hoy que tan carente de valores está nuestra sociedad. ¡Lástima que su nieto Gonzalo no haya podido ver publicada esta historia como era su deseo!, pero, aunque él ya no esté entre nosotros este deseo se verá cumplido.

A continuación, y como inicio de aquellos hechos, obtenido de los datos facilitados por el Archivo General Militar, en fotocopias de toda la documentación debidamente contrastada con el sello de dicha Institución, transcribo el Título de concesión de la Laureada por la Reina Regente:

«Don Alfonso XIII, por la Gracia de Dios Rey Constitucional de España, y en su nombre y durante su menor edad la Reina Regente del Reino. Por cuanto su observancia de lo dispuesto en la Ley de diez y ocho de mayo de mil ochocientos sesenta y dos reformando los estatutos de la Real Orden de San Fernando, y en atención al distinguido mérito llevado a cabo y herida recibida por Don Gonzalo Estrada Garcia, Soldado del Regimentó de Infantería de Tarragona, en la defensa del Fortín Ramblazo y el nueve de agosto de mil ochocientos noventa y cinco, viene por Mi resolución de veintinueve de abril siguiente en concederle la Cruz de Primera Clase de la referida Orden, con la pensión vitalicia de cien pesetas anuales como comprendido en el artículo octavo de la expresada Ley. Por tanto mando a los Capitanes y Comandantes de los Ejércitos de Mar y Tierra, Tribunales, Justicia y demás Autoridades, así civiles como militares, y a cualesquiera otras personas de todas clases, fueros y condiciones, que le hayan y tengan por Caballero de Primera Clase de la Real y Militar Orden de San Fernando, guardándole todas las distinciones y preeminencias que le deban ser guardadas; y que la autoridad militar a quien tocare le ponga las respectivas insignias con las formalidades prevenidas, tomándose razón de este despacho en las oficinas de la Administración Militar. Y para que se cumpla y ejecute todo lo referido, mando expedir el presente despacho, firmado y con el sello correspondiente y refrendado por el Ministerio de la Guerra. Dado en Palacio a trece de mayo de mil ochocientos noventa y siete, Yo la Reina Regente. – Marcelo de Azcárraga. Hay un sello en seco que dice: María Cristina por la Gracia de Dios y la Constitución Reina Regente de España. V.M. nombra Caballero de Primera Clase de la Orden Militar de San Fernando a Don Gonzalo Estrada Garcia, Soldado del Regimiento de Infantería de Tarragona. Cúmplase lo mandado por S.M. Habana, 12 de septiembre de 1897.- Hay un sello…»

A continuación, se resumen los datos del Laureado y distinciones obtenidas por su intervención en múltiples operaciones militares, ya que de exponer detalladamente todo su expediente militar sería muy extenso:

Gonzalo Estrada García. -Hijo de Pedro y Josefa; natural de Alora, provincia de Málaga; nació el 28 de febrero de 1870; de campo; con 20 años cuando empezó su Servicio Militar; pelo castaño, ojos azules, cejas al pelo color moreno, nariz regular, de 1,728 de estatura. Fue quinto por la Zona Militar de Antequera núm. 49, en el Reemplazo de 1891 con el número 169. Entró en Caja el 12 de diciembre de 1891 en el Cuarto Regimiento de Zapadores-Minadores, segundo Batallón, de la 4.’Cia, de Guarnición en Barcelona el 8 de marzo de 1892. Se incorporó a Bandera el 24 de abril de 1892. Quedó afiliado para servir en la clase de Soldado por tiempo de doce años. El día 12 de octubre de 1892 y a bordo del vapor-correo «Nuevo Mahonés» embarcó con destino a la plaza de Mahón y en la fortaleza de Isabel II El día 21 de enero del 1893, embarca para Cádiz y Cuba a bordo del vapor «Ciudad de Santander». El día 10 de febrero parte de Cádiz y desembarca en La Habana el 24 del mismo mes. Fue destinado a este 2. Batallón Tarragona núm. 67 en el que causó alta en revista en abril siguiente y pasó a la primera Cía., a la que afortunadamente se incorporó en la fortaleza de La Cabaña y quedó de guarnición e instrucción. En la citada revista presto Juramento de fidelidad a las Banderas.

1894.- En la revista de mayo pasó a la guerrilla montada afecta a este Batallón, según orden del Sr. Coronel, del 25 de abril.

1895.-De operaciones de Campana, protegiendo la vía férrea de Puerto Príncipe a Ramblazo y como quiera que se hallaban fuerzas insurrectas que estaban atacando dicho fuerte, le fue confiado por el sargento comandante de las fuerzas saliera a dar aviso a la columna que se hallaba en El Lugareño; desempeñando dicho servicio sin haber sido visto por el enemigo. El jefe del Detall. Bandres, rubricado. Tuvo fuego con el enemigo en operaciones de campañas en varios puntos de la provincia, el 26 de octubre en La Salada e Inundaciones de Arroyo Hondo dispersándolo, continuando de operaciones y conducción de convoyes hasta fin de año. El Jefe de Detall, Pozo, rubricado.

1896.- En operaciones de campaña. El 7 de enero en punto denominado Potrero México dispersando al enemigo y continuo de operaciones. Por R. O. inscr. en (D.O. núm. 101) de 8 de mayo, por las acciones del 9 de agosto de 1895 le fue concedida la Cruz Laureada De San Fernando De Primera Clase, con la pensión anual de 100 pesetas, por el mérito contraído y el hecho heroico llevado a cabo conteniendo en la presente filiación al ir a dar aviso desde el Fuerte Ramblazo al Lugareño, de que se hallaba este acatado por fuerzas insurrectas y habiendo desempeñado dicha comisión con el riesgo y afortunidad. El Jefe de Detall, Pozo Por resolución del Excmo. Sr. Capitán General en 6 de mayo le fue concedida la Cruz de Plata de M.M. con distintivo rojo por la acción sostenida en el Potrero México. El Jefe de Detall, Pozo. Rubricado. En operaciones de Campana, habiéndose hallado en las siguientes acciones de guerra. El 9, 10 y 11 de junio en la de Saratoga; el 1 de agosto en la de Marina; el 2 en el Faro; el 4 en San Fernando; el 5 llegó a Minas y quedó prestando servicio de campaña hasta el 11 que ingresó en el Hospital Militar Puerto Príncipe, saliendo restablecido a fin de mes e incorporándose a Minas protegiendo la vía férrea hasta el 19 que regresó a Puerto Príncipe; el 3 de octubre salió de operaciones en la columna del Excmo. Sr. General de División Don Alfonso Jiménez Castellano, teniendo fuego con el enemigo en los puntos siguientes: el 4 en San Pablo, el 5 en la Marina, el 6 en Cascorro, el 7 en San Andrés, el 8 en El Desmayo y el 9 en Las Flores. Por resolución del Excmo. Sr.

C. Gral. y con fecha 25 de noviembre le fue concedida la Cruz de Plata al Mérito Militar con distintivo rojo por las acciones que tuvieron lugar el 1, 2 y 4 de agosto últimos (D.O. núm. 48). El 1 de noviembre, a las órdenes del antedicho General se halló en los hechos de armas siguientes: El 3 en Oriente; el 4 en Lugones; el 5 en Cascorro y el 6 en Callejón de San Joaquín, regresando a Puerto Principe el 19 y quedando de guarnición el resto del año. El Jefe del Detall, Pozo. Rubricado.

1897.- En la misma situación hasta el 8 de enero que salió de operaciones teniendo fuego con el enemigo en los puntos siguientes: 8 en la Purísima y Santa Rosa. Por resolución del Excmo. Sr. Capitán General de 4 de febrero le fue concedida la Cruz de Plata del M.M. con distintivo rojo por las operaciones practicadas del 22 de septiembre al 6 de octubre ppdo. (B.O. 10 del 20 de febrero); el 7 de mayo concurrió a la acción de Ojo de Agua, el 2 de junio a la de industria; 25 y 26 de julio en Santa Rita y Los Cocos; el 31 en San José de Caobabo y el 4 de agosto a la de Porcayo y La Estrella, continuando en igual servicio hasta fin de año. El Jefe del Detall. Ceballo.

Rubricado fuego con el enemigo en de enero en la esperanza; el 15 en Los Naranjos de China; el 2 de abril en Sitio Medio y Antón, y del 9 al 12 del mismo mes en Pantano de Río Ymia y Sitio Potrero, siguiendo después en la Plaza y en el servicio de campaña hasta el 21 noviembre que con motivo de la evacuación de la Isla, embarco en Huevitas en el vapor «Isla de Panay» con rumbo a Santander, donde desembarcó el 6 de diciembre, regresando a Alora, su pueblo, con licencia trimestral y en cuya situación finó el año.

1899.-Se acogió para el percibo de sus alcances a los beneficios del Art. 20 del Real Decreto de 16 de marzo del año marginal, finalizando el año en la anterior situación.

1900.- En igual situación hasta el 4 de marzo que se le expide licencia absoluta por haber cumplido el tiempo del Servicio en Ultramar, causando baja por fin del presente mes. Va ajustado y satisfecho de cuantos haberes le han correspondido y durante su permanencia en el Cuerpo ha observado buena conducta. Y para que conste expido el presente en Vitoria a 4 de mayo de 1900. Aurelio Díaz Garrido. VO.B.O. el Tte Cor. Presid. Aectal. Hay un sello que dice: Regimiento Infantería Tarragona núm. 67.»

Merecía la pena, aunque de forma resumida, dar a la luz estos datos de los que todos, como decía al principio, hemos de sentimos orgullosos al saber que un paisano nuestro haya dejado tan alto el nombre de nuestro querido pueblo

Y para finalizar, quiero hacerlo reproduciendo las palabras que en la Capilla de Las Torres lei la noche del sepelio de Gonzalo y que entonces titulaba «Despedida A Un Hermano»:

Querido Gonzalo: No sé si mis torpes palabras embargadas por la emoción sabrán expresar lo que mi corazón siente, pero quiero dirigirte esta despedida como al hermano que no tuve pero que pude encontrar en ti.

En el 25 aniversario de tu boda, que se celebró en la intimidad con una Eucaristía, mis hijos, en la lectura del acto, le decían que a ti y a mi hermana os consideraban como a sus segundos padres, y creo que este cariño os lo han demostrado sobradamente.

Si ellos así te consideraban yo igualmente te considero como al hermano que no tuve, pues no en balde formaste con mi hermana un solo cuerpo, una sola alma, cumpliendo los mandatos de vuestro matrimonio. Yo sé bien que muchas de tus facetas son ignoradas. Por tu carácter un poco introvertido no hacías las cosas con grandes ostentaciones, te gustaba hacerlas como suele decirse, a la chita y callando, con humildad, con sinceridad, pero todo con un gran valor.

Muchas, muchísimas veces y especialmente en estos últimos tiempos llegabas a visitar en la Vera Cruz a «Tu amigo», como le llamabas, Quizá porque el Señor de las Torres te cogía un poco lejos y no podías subir la cuesta. Te imagino en tus conversaciones con El A este «amigo» podías hablarle claro y pedirle muchas cosas. Te figuro diciéndole: «¡Señor, si es posible, pase de mi este Cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya!» Le pedirías el máximo tiempo posible para estar entre los tuyos, y quizá que cuando llegara el momento dieses el paso de una forma tranquila y confiadamente, sabiendo que el Padre te recibiría en sus brazos. También a nuestro Jesús de las Torres que tenías junto a tu cama y que a todos nos escuchó, ¡vaya si nos escuchó!, pues tras dos días «malillos» (de alguna forma había que hacer los últimos méritos) te dio una muerte dulce, tranquila y sosegada como había sido toda tu vida.

Quizá en tu vida no todo fue felicidad, pues hay espinas que se nos clavan y aunque duelan ¡y mucho!, son necesarias para atravesar este valle de lágrimas hasta conseguir reunimos con el Padre. ¡Y tú lo hiciste bien!

Junto a tu esposa llevabais muchos años cuidando los enseres y ropa de Nuestro Jesús de las Torres, también esta habrá sido una piedrecita que habrá servido para alcanzar el descanso eterno que merecidamente habrás obtenido.

Hace poco decías a Mari Carmen: «Tu hermano cree que yo este año puedo vender la misma lotería que siempre y ha vuelto a darme trescientas mil pesetas en 20 talonarios». Al final, me pediste un talonario más. Esto lo dice todo.

Ya estarás con Nuestro Jesús junto al Padre. Tu que tan poco egoísta has sido en esta vida, no dudo que seguirás derrochando amor e intercederás por todos nosotros. Sabemos que nos tendrás presente como tampoco nosotros te olvidaremos. Que velaras por tu esposa, por mis hijos y por todos aquellos que aquí quedamos y que de corazón te queremos

Querido Gonzalo, querido hermano, gracias por el amor demostrado a todos los míos. Te deseo que Nuestro Padre Jesús te haya puesto junto a él como a los buenos hijos y que disfrutes de la Gloria Eterna.

¡Te lo mereces!

Francisco Carrasco Pérez

Revista Nazareno de las Torres, año 1994

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