Efemérides.- Primer culto externo en Vía+Crucis de Jesús Atado a la Columna

23/08/2020

Soñar con los ojos abierto es algo que solo los cofrades sabemos hacer» por que, nos pasamos un año soñando con los desfiles, o preparando infinidades de detalles para que nuestros sagrados titulares salgan a las calles con la serenidad y el respeto que se merecen. Pero si de algo podemos presumir los hermanos de Jesús de las Torres, es sin duda que nuestras cinco y imágenes están en la calle y eso es de algo que se puede presumir.

Hace algún tiempo, cuando al archicofrade Juan Antonio Ruiz Martínez le dio la corazonada de que la imagen de Jesús atado la Columna volviera a las calles de Álora, todos nos creíamos que era imposible, hasta que en el año dos mil cuatro se realizó el primer Vía+Crucis a la centenaria devoción y los primeros pasos de culto interno, procesionando y a la imagen por las tres naves de nuestra Parroquia.

Uno de los pilares de este proyecto ha sido el sacerdote Don Francisco Sánchez, «Paco el Cura» como cariñosamente le llamamos nosotros, él ha sido quien más nos está ayudando y enseñando a través de las reuniones de formación religiosa que venimos realizando durante los últimos tres años una vez al mes.

El sueño se hizo realidad cuando en unas de las citadas reuniones le pedimos a Don Francisco poder procesionar a la imagen por la plaza baja de «La Despedía» saliendo por la puerta del patio de los naranjos, modo via+crucis, para dar culto a la imagen, y él sin objeción ninguna nos respondió que «si».

A partir de ese momento vimos reflejado nuestro esfuerzo de algunos años atrás y de y a la imagen por las tres naves de nuestra Parroquia. tantas reuniones, disputas por hacer algo bien y como dijimos algunos entre abrazos «ha merecido la pena».

Con motivo de tan esperada cita y conforme se iban acercando los días, los nervios se apoderaban de los miembros de la vocalía y los comentarios al entorno cofrade solo hablaban de la misma cosa ¡este año sale el Cristo de la Columna!

Comenzamos a gestionar el segundo el sacerdote Don Francisco Sánchez, «Paco el Cura» de la Vocalía, a tener reuniones para que todo saliera como se merecen nuestros sagrados titulares, contamos con la ayuda de casi todas las secciones de nuestra hermandad, de las personas con más experiencias, con la palabra de los párrocos, y ante todo nos guiamos de los consejos de los hermanos archicofrades y de nuestros Ilustres Hermanos Mayores.

Y entre comentarios y preparativos fueron pasando los días hasta que el día diecinueve de marzo con motivo del sábado de Pasión (fecha acordada) nos dirigimos al punto de encuentro que como de costumbre no llegó a ser la casa hermandad, ni la iglesia, si no, la capilla de las Torres lugar donde se le rezaba el Santo Rosario a la más bonita de todas las mujeres, a Nuestra Madres María Santísima de las Ánimas. Y allí en aquel lugar delante de Nuestro Padre Jesús Nazareno de las Torres, nos fuimos uniendo y congregando como si de un Jueves Santo se tratase, los mismos que hace algunos años nos reunimos para estar en la larga fila de nazarenos, pero ahora con algunos años más nos reunimos para hacer la Hermandad más grande.

Una vez terminado el Rosario nos dirigimos a la plaza Baja donde iba a acontecer lo que tanto habíamos soñado. Allí en la plaza y camino a la iglesia los nervios de última hora y solo pedirle a dios que salga todo bien.

Dentro en la iglesia todo listo, la gente entrando y cogiendo asiento para poder escuchar Misa y nosotros como si de un sueño se tratara nos despertamos cuando los párrocos hicieron acto de presencia. El silencio de la Eucaristía sólo se rompió con las tres palmadas de Francisco Fernández Cháves «El Perilla» que indicaba la subida a los hombros de los portadores más antiguos de la sección y la hermandad.

Todo se calmó con los primeros paso que se adentraba en el pasillo central de nuestra Parroquia primero nuestro Guión acompañado de dos ciriales, después dos filas de velas hasta llegar al Cristo y detrás de la imagen Don Francisco Sánchez junto con el resto de los asistentes que se turnaban para leer las estaciones del Santo Vía+crucis. Y así fue nuestro cortejo procesional hasta llegar al cancel de la puerta del Patio de los Naranjos donde tuvo lugar el momento más emotivo, cuando pasó a ser portado por los jóvenes que el año anterior lo habían procesionado por dentro de la iglesia y los encargados de que Jesús atado a la Columna volviera a impregnarse de la mágica noche perota.

A partir de ese momento todo fue un ir y venir de personas que de algún modo u otro se sentía identificada con la hermandad de Jesús de las Torres sin quitarle protagonismo al grupo de formación religiosa.

Pasó por los hombros de las mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, incluso fue portado por cuatro de los seis Hermanos Mayores que asistieron al acto… Así fue la primera salida después de tantos años de ausencia en nuestras calles de Jesús atado a la Columna. Después cuando pusimos a la imagen en su lugar de veneración y de culto volvimos a decir «ha merecido la pena».

Juan Andrés González Postigo

Revista Nazareno de las Torres, año 2006

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