Efemérides.- Proyecto de la nueva imagen del Santo Entierro

01/03/2019

Para un escultor vocacional cualquier trabajo es interesante, pero en la vida, uno se encuentra con momentos especiales que suponen un cambio en la trayectoria, y, en uno de esos nos encontramos ahora. Cuando la hermandad de las Jesús Nazareno de las Torres estableció contacto conmigo, hace ya nueve años, para la realización de un proyecto tan importante me sentí halagado y muy agradecido.

Halagado y agradecido porque una cofradía de referencia en toda la comarca confíe en mi persona para la realización de uno de los titulares significa que la línea de trabajo que llevamos durante estos años es la correcta. Supone un ejercicio de responsabilidad para no defraudar la confianza depositada y corresponder con lo mejor de uno mismo en beneficio de todos y, lo más importante, para honrar a Dios.

Han sido años de conversaciones, de trabajos que hemos realizado para la archicofradía pero, no sabemos por qué -Dios lo sabe- nuestro proyecto ha tardado unos cuantos años en hacerse realidad. Será en la próxima Semana Santa cuando lo veamos procesionar por las bellas calles de nuestro pueblo.

La representación de Cristo es, junto con la de su madre María Santísima, el mayor reto profesional que tiene un imaginero por cuanto supone recrear un modelo que ha de ser inspirador y generador de devoción hacia Dios Padre por medio de Cristo. Unimos a ello los condicionantes puramente estéticos que tiene el cuerpo humano y que hemos de modelar para que no se queden en la mera recreación de un cuerpo sino que sea un cuerpo divino.

Hemos partido del boceto que presentamos en la cuaresma del año 2008 y con las lógicas correcciones y aportaciones, tendremos una imagen de Cristo en el Sepulcro que va a suponer la reconciliación de los hermanos y devotos con esta iconografía, con la devoción a la santa muerte de Cristo.

Teníamos una idea clara, fácil y muy difícil a la vez. Lo primero, porque sabemos de la enorme devoción y belleza que posee Jesús Nazareno de las Torres; por tanto, debíamos trabajar en esa dirección en cuanto a la composición de una imagen dulce y reposada.

Difícil porque teniendo una imagen tan potente, devocionalmente, hemos tenido que aunar el aspecto formal con el devocional a lo que añadimos, además, el recuerdo del Santísimo Cristo de los Estudiantes que tantos años procesionó como imagen de Cristo yacente.

El reto es enorme, toda sustitución de una imagen lo es pero sin duda, lo más importante que debemos hacer los cristianos, y los cofrades en particular, es fomentar la fe en Dios y en su hijo Cristo Jesús y para ello nos servimos de las imágenes sagradas que deben tener dignidad y belleza, han de movernos a la devoción y a la piedad, deben suponer un motor para la conversión de nuestras vidas para ponernos al servicio de nuestros hermanos.

Mis palabras son de agradecimiento al pueblo de Álora y a la Hermandad por haberme confiado la enorme responsabilidad de la hechura de uno de sus titulares, siempre permaneceremos vinculados ya que con esta obra, un buena parte de mi queda para ustedes, la custodiáis y le rezáis. Todo un honor y una responsabilidad a la que espero poder corresponder con lo mejor de mí.

Que todo lo que hagamos sea siempre para mayor gloria de Dios.

Muchas gracias a todos.

Alberto Pérez Rojas

Revista Nazareno de la Torres, año 2017

 

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