Efemérides.- Restauración del Culto Interno de Jesús Atado a la Columna

02/09/2020

Son muchos los cofrades que se han empeñado en sacar en procesión tan añorada imagen pero los intentos han sido siempre fallidos, hasta que en octubre del año 2001 un grupo de entusiastas cofrades emprendieron el camino (por el que a día de hoy van siguiendo «órdenes» de sus propios hijos, esos que hace muy poco tiempo eran nazarenos de fila y que ahora tienen el orgullo de ostentar diferentes cargos dentro de esta hermandad), que apoyados por la Archicofradía empezara trabajar con el fin de que la sagrada imagen de Jesús atado a la Columna vuelva a salir a la calle con la brillantez con la que la procesionaban nuestros mayores.

            Han sido muchos días de trabajo y dedicación. Empezando por la restauración realizada el pasado año y con motivo de la misma, el día doce de marzo de 2004 se celebró una Eucaristía de acogida y vía-crucis a la imagen, restaurada en la parroquia.

            Esta celebración que se realizó gracias al estuerzo incansable de un grupo de personas, en su mayoría jóvenes de la hermandad y guiada por el Vicario parroquial Don Francisco Sánchez, que muy amablemente nos ha enseñado y nos seguirá enseñando mediante cursos de formación religiosa el significado de la Semana Santa, el valor espiritual de las imágenes y los ritos que se celebran durante la cuaresma y nuestra Semana mayor.

Desde que en el año 1842 la escuela de Cristo sacara en procesión la venerada imagen de Jesús atado a la Columna, que en el año 1860 pasó a formar parte de la Archicofradía de Jesús de las Torres. Han sido muchos años de devoción y fervor, ya que fue una de las primeras procesiones de la Semana Santa perota.

Pero por desgracia un accidente destruyó la centenaria imagen en la Semana Santa de 1926, quedando la misma totalmente inservible para ser sacada en procesión, perdiendo el esplendor y la magia del Miércoles Santo de Álora.

La actual imagen obra del granadino Prados López, se venera en la Parroquia de la Encarnación llegando a nuestro pueblo a principios de la década de los cuarenta y siendo costeada por la archicofrade doña Antonia Castillo Casermeiro.

Por desgracia el acto no se realizó como los hermanos lo habíamos programado, a causa de los terribles atentados ocurridos en Madrid y Alcalá de Henares el día anterior. La terrible noticia que azotó al mundo produciendo heridas y dolor de los que no se olvidan con el tiempo a todas las personas con mínimo de sensibilidad. La Misa estuvo marcada en todo momento por el recuerdo de las Victimas del once de marzo, algunas de ellas miembros de nuestra hermandad, por lo cual la tristeza invadió el templo parroquial.

El objetivo de esta Misa y el correspondiente Vía-crucis es sin duda, que la imagen de Jesús atado a la Columna vuelva recuperar el culto y la devoción que tenia antaño, que sin duda volverá a tener gracias a los hermanos y al pueblo de Álora, que una vez más llenó la Parroquia de la Encarnación para dar muestra de fe que generación tras generación le tienen hacia nuestros sagrados titulares.

Desde estas humildes líneas la vocalía de Jesús atado a la Columna quiere agradecer a todas las personas que están haciendo que este trabajo sea posible sin que haga falta que sus nombres figuren en ningún sitio, a las personas que han apoyado, ayudado y aconsejado con entusiasmo a los jóvenes que muy orgullosamente asisten a los cursos de formación religiosa por que sinceramente, sin sus apoyos no hubiera sido posible que la imagen de Jesús atado a la Columna vuelva a tomar la importancia en los actos de Semana Santa como lo hacía hace más de medio siglo… a la Virgen de las Animas por encontrar en su mirada perdida el consejo y la sabiduría con la que nos está guiando… y en especial a aquellas que pasaron a mejor vida y están sentadas junto a nuestros sagrados titulares para que nos den la fuerza, para mantener encendido el cirio que nuestros hermanos encendieron allá en el año 1631, primera presencia testimonial de nuestra
Hermandad.

… y te ataron a la columna,
te escupieron y con un látigo
tu espalda golpearon…

en cada gota de sangre
nuestros pecados se fueron perdonando
mientras el alma de tu madre
de luto se fue quedando.

Juan Andrés González Postigo

Revista Nazareno de las Torres, año 2005

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