Efemérides.- Toma de posesión de la Junta de Gobierno presidida por Francisco Carrasco Pérez

30/06/2020

Una vez transcurridos los preceptivos plazos estatutarios, el 30 de abril de 1994 se celebró en el salón de actos de la Casa de Cultura la votación a la única candidatura presentada para regir nuestra Hermandad durante el próximo Trienio, la misma estaba encabezada por Francisco Carrasco Pérez y el dato más reseñable era la presencia por primera vez en la Comisión Permanente de Gobierno de una mujer, se trata como todos saben de Concepción Vila Hidalgo quien después de una dilatada labor en los puestos de relaciones públicas accede a ser Teniente Hermano Mayor con todo merecimiento.

Una vez aceptada la candidatura por la Delegación Episcopal de Hermandades y Cofradías, se procedió a la convocatoria de los Hermanos Archicofrades, los cuales asistieron en número de ciento catorce, prestando su apoyo ciento seis, manifestándose en contra dos y seis abstenciones, obteniendo por tanto la candidatura un 92,8% de apoyo.

El acto terminó con unas breves palabras del Sr. Carrasco, de las que entresacamos lo siguiente: «…sopesando los razonamientos de muchos y vuestras peticiones, me decido a dar este trascendental paso en mi vida…» «…No sé, si a pesar de mi buena voluntad y de mi entrega de corazón lograré, al menos igualar, a mis queridos amigos, Antonio García Bootello, Manolo Morales Carrión, Vicente Morales García… Ellos consiguieron mucho para nuestra Archicofradía…»…Sólo me queda repetiros a todos las gracias, rogaros que no desmayéis en vuestra colaboración, y pedir a nuestros Titulares la inteligencia necesaria para alcanzar las mayores cotas durante mi mandato y terminar estas palabras diciendo: ¡Viva el Señor de las Torres! ¡Viva el Cristo de los Estudiantes! ¡Viva la Virgen de las Ánimas!

La votación se complementó con la solemne Toma de Posesión en la Iglesia Parroquial de la Encarnación, acto que tuvo lugar el sábado 25 de junio con la presencia del Delegado Episcopal de Cofradías Don Antonio Ruiz Pérez, fue trasladada para la ocasión la imagen del «Señor de las Torres». Después de los actos en la Iglesia se procedió a una Cena de Hermandad en el Bar Picos.

Así pues, la Junta de Gobierno y el Consejo General quedan de la siguiente forma:

– Hermano Mayor: Francisco Carrasco Pérez

–  Comisión Permanente de Gobierno:

Tenientes Hermanos Mayores: Cristóbal Morales Hidalgo Concepción Vila Hidalgo Pedro Fernández Morillas.

Secretario: Diego Martos Batanas.

Tesorero: Ildefonso Mayorga Berrocal.

Fiscal: Juan Andrés Navarro Díaz.

Consejo General: Salvador Morales García, Fernando Vicente Pérez G., Francisco Pérez García, Francisco Pérez Hidalgo, José Estrada Fernández, Antonio Martos Estrada, Regino Ant. Bootello Miralles, Francisco Carrión Morales, Ildefonso Mayorga González, Tomás García Zamudio, Francisco Muñoz Martínez.

Otros Cargos Representativos:

Vice Secretario: Joaquín Segura Vila.

Vice Fiscal: Salvador Pérez Zumaquero.

Contador: Antonio Lobato Salas.

Albaceas de Culto: Juan Guerrero Durán, Juan Moreno Pérez, Francisco González Miranda.

Albaceas de Procesión: Alejandro García Cid Miguel, Ángel Florido Sánchez.

Camarera: María del Carmen Carrasco Pérez.

Vocalías:

Cristo de los Estudiantes: David Pérez Rodríguez, Nicanor Gil Torres, José Díaz Morillas, Alfonso Suárez Aguilar.

Santo Sepulcro: Victor Díaz Pérez, Francisco Chamizo Martín, Pedro Jesús Gil Gutiérrez.

Virgen de las Animas: Juan Díaz Bravo, Gregorio Melero Ruiz, Antonio Toro Arcos.

Relaciones con BRIPAC: Francisco Ruiz Martínez, Rafael Ruiz Martínez, Francisco Fernández Morilla, Eloy Fernández Vázquez.

Formación Religiosa: Tomás Suárez Fernández, Leandro José Carrasco Bootello, Antonio Jesús Carrasco Bootello.

Portadores Jueves Santo: José Antonio Segura Zamudio, Francisco Carrión Vila, Joaquín Aranda Segura, Vicente Morales Bravo.

Portadores Viernes Santo: Bernardo Fernández Aguilar, José Vázquez García.

«Despedía»: Miguel Estrada Pérez, José Moreno Martin, Juan Rengel González, Francisco Rengel Estrada.

Protocolo: Bárbara Vila Hidalgo, Agustina Díaz Borrego, Isabel Morales Hidalgo, María del Carmen Pérez Mérida, Pilar Jurado de Miguel, Paulina Pérez González, María Hidalgo Bootello, María Mérida Zamudio, Salvador Pérez Mérida, Juan Pérez Mérida, Tomás Pérez Espíldora, José Fernández Muñoz.

Organización Procesión: Noelia Martínez García, Francisco Lucas Carrasco Bootello, Josefa González Díaz.

Organización Interna: Andrés Borrego Millán, Francisco Gil Ruiz, Antonio Javier Trujillo Mamely, Salvador Lomeña Cantos.

Prensa y propaganda: María del Carmen Fernández Vázquez, Isabel Chamizo Martín, Salvador Meléndez Chamizo.

Revista Nazareno de las Torres, año 1996

Francisco Carrasco Pérez, nuevo Hermano Mayor, tras treinta y ocho años de efectiva dedicación a Nuestro Padre

– Recuerdo unos versos, aunque no al autor, que dicen: «Tengo las manos vacías / de tanto dar sin tener. / Pero las manos son mías». Don Francisco Carrasco Pérez (conocido popularmente como Paco Lucas) le ha dado 250 vigilias a Jesús Sacramentado como Adorador Nocturno, lo que representa la friolera de más de 20 años; le ha dado dos hijos al Seminario de Málaga, uno de los cuales concluye ya este año académico sus estudios teológicos, y un tercer hijo que dirige la prestigiosa revista «Nazareno de las Torres» (antes Boletín Informativo de la Cofradía), y le ha dado realce a la Semana Santa de Álora a través de la Cofradía de Jesús de las Torres, en la que ha desempeñado el cargo de tesorero nada más y nada menos que por espacio de 38 años. ¿Qué piensas dar ahora como Hermano Mayor de esta Archicofradía?

– Simplemente continuar aquella labor iniciada con mis queridos amigos Manolo Morales y Antonio García Bootello hace 40 años. Durante muchos manejando los dineros» y ahora dirigiendo este manejo. Yo siempre he dicho que estaría en la Hermandad (hoy Archicofradía) hasta el día que Dios disponga de mí, ocupando el sitio que se me designe y tratando de hacerlo lo mejor posible, ya sea como ahora de Hermano Mayor o como hermano de cirio.

– Paco, ¿el nazareno nace o se hace?

– Yo creo que ambas cosas. Al que ya nace cofrade, hay que encauzarlo y conducir sus guías -como los arbolitos para que no se desvíe. Y al que no lo es por nacimiento darle un ejemplo que despierte en él el deseo de integrarse.

– Una expresión popular afirma que «la procesión va por dentro». ¿Cuál es el mayor escollo que debéis afrontar en estos momentos? O dicho de otra forma: ¿Hace aguas por algún lado la Cofradía? Escasez de nazarenos, mejor organización en los desfiles del Jueves y viernes Santo, mayor armonía y entendimiento con la jerarquía eclesiástica…

-En primer lugar, estamos más unidos que nunca y dispuestos a conseguir las más altas cotas. ¿Escasez de nazarenos? En este punto quizás será en el que estemos más satisfechos pues pasamos de 700 Hermanos: ¿los desfiles procesionales? Siempre son susceptibles de mejorar y nuestro empeño está puesto en conseguirlo, ¿armonía y entendimiento con la jerarquía ecle- siástica? Por nuestra parte ponemos el máximo empeño en que así sea, pero para que una cosa funcione no sólo bastan los deseos de una parte. Quizás por no enfocarse bien las cosas no seamos bien comprendidos, o al menos eso suponemos. Yo soy de la opinión, coincidiendo con el libro publicado por los Obispos andaluces sobre Cofradías y Hermandades, que la masa humana que genera estas Asociaciones, la mayor que se da en España, debe aprovecharse al máximo, ya que, bien encauzados, puede hacer mucho bien a la Iglesia (Parroquias, Juntas, Catequesis, Cáritas, Formación, Retiros, Adoración Nocturna, vida espiritual, etc., etc.). Las Cofradías son una simiente que los Pastores de la Iglesia tienen que abonar, cultivar, en una palabra: tratar de sacarles el máximo fruto, potenciando todo lo que de positivo y bueno tengan, y purificado todo lo que hubiere de negativo.

– El Cardenal Marcel Spínola definía a las procesiones como «lecciones plásticas de catecismo»; y, por su parte, Agustín Lomeña, ilustre hijo de esta ciudad y gran periodista, afirmaba en su pregón que, en Alora, cuando llega la Semana Santa, se sacan los tronos a la calle y «se arma la de Dios». ¿Estás de acuerdo con estas expresiones, catequética una colorista y andaluza la otra? ¿Cómo la definirías tú?

– Ambas definiciones me parecen correctas. La primera porque las personas necesitamos a veces la plasticidad para comprender y la segunda porque define a gran parte de nuestros «perotes». Yo más que definirlas te diré cómo las siento: Yo he leído, he estudiado, he visto (en cine) la Pasión de Cristo y mi alma ha sentido y trata de comprender la magnitud de estos hechos. Cuando veo a nuestras imágenes en la calle, cuando contemplo a Nuestro Padre bajar por la calle Ancha no necesito estudiar ni comprender, pues noto cómo mi corazón late más aceleradamente, como me embarga la emoción y siento que mis lágrimas brotan sin yo pretenderlo. Esto que nace desde dentro de mí pienso debe ser amor, esperanza, caridad… Quizás sea que como Santo Tomás tengamos que ver para creer… Pero sin lugar a dudas al verlos, pensamos en nuestro interior: ¡Señor, así te pusimos los hombres! ¡Madre mía, ruega a Tu Hijo por nosotros!

– La ceremonia de la «DESPEDÍA», única e inenarrable, tiene su fuerza generatriz en el corazón. Pero también un complemento químico o matemático, que es el que hace que las genuflexiones rocen la perfección en su aspecto físico o se alejen de ella. ¿Cuáles son los requisitos o cualidades que, en tal sentido, deben reunir los portadores de trono?

– Más que fuerza (cosa imprescindible desde luego) los componentes de la «Despedía» ha de tener un corazón… así de grande!, y puedes ver la expresión que hago con las manos. Hay personas de las que apenas se habla y sobre las que yo quiero ahora romper una lanza, y son los cuatro de la parte trasera del trono. Siempre en las fotos, en las conversaciones, etc., se habla de los cuatro que se ponen de rodillas, pero muchos ignoran que gran parte del éxito de levantarse se debe a los cuatro de atrás, ya que si ellos no hiciesen también un gran esfuerzo, sería muy difícil que los de delante se levantaran.

– ¿Qué tanto por ciento tienen en Alora los desfiles procesionales de mero espectáculo-folclore y qué tanto por ciento de verdadera espiritualidad?

-Depende de qué desfile se trate. No es igual la seriedad y la formalidad de una procesión el miércoles, jueves o viernes por la noche, que el día de la «Despedía» por la mañana. En el primero de los casos creo que todos tratamos aunque no siempre se consigue-de que cada año se vaya perfeccionando más, y en el segundo, la hora, el acontecimiento, etc., hace la procesión diferente. En este caso encajaría yo más la expresión de Agustín Lomeña.

– No cabe duda de que la saeta es la más hermosa oración, que sólo algunos ejecutan gracias a sus portentosas facultades pero de la que participamos plenamente los oyentes al identificarnos con el mensaje que transmite el saetero. En este aspecto, y con muy buen acierto a mi juicio, existieron unos concursos de saetas, organizados por la Peña Flamenca en colaboración con las distintas cofradías, y que exigían, en una de las bases por las que se regían, que los premiados se desplazasen a nuestra localidad durante los días de Semana Santa para dedicar en vivo y en directo sus saetas al paso de la imágenes. ¿No podrían volver a revitalizarse? ¿La causa es el «poderoso caballero don dinero»?

– Para mi gusto, la saeta en una noche de Jueves Santo retrata en parte a Andalucía y diferencia nuestra Semana Mayor de la de otras Regiones. Además de los organizados por la Peña Flamenca, recuerdo otros concursos. Hace sobre 40 años, en el Salón Moderno, jurados: Cristóbal Salas, Salvador Morales, Cristóbal Pérez, Manolo Morales, etc. (los ganadores actuaban ante nuestros Pasos). También en la Emisora «La Voz de Álora», me parece estar escuchando como participante a Ángel de Álora (q.e.p.d.). Me dices que sí podrían revitalizarse y te respondo que por nuestra parte contarían con el máximo apoyo que nos fuese posible, cosa que no dudo harían también las demás Cofradías.

– ¿Cuándo me daréis la enorme satisfacción de reparar la bellísima imagen del Santo Cristo de la Columna y de volverla a poner “en circulación”?

– También esto está en nuestros proyectos futuros. Después de un informe técnico sobre su restauración es éste uno de nuestros objetivos, pero como esto entraña una serie de dificultades, daremos primero paso a otros que consideramos más prioritarios y esperamos que en un futuro podremos darte esta satisfacción a tí y a otros muchos que lo desean.

– ¿Por qué no nos cuentas, Paco, alguna anécdota curiosa relacionada con tu cofradía?

– Habría innumerables de ellas para contar, pero como homenaje a José Navarro Palomo «El Perdío», símbolo durante muchos años de nuestra Hermandad, quiero referir una en la que él intervino. Fue sobre 1962 y, por circunstancias que no vienen al caso, yo quería dejar la Tesorería (aunque seguiría con otras obligaciones). Antonio García Bootello convenció a «Pepe el Perdío» para que, como si se tratase de una cosa suya, me convenciera para que siguiera siendo Tesorero. Lo tramaron todo para una reunión y «El Perdío» estuvo ensayando con Antonio todo lo que me tenía que decir para que yo no sospechara la intervención de nadie. Llegada la reunión y después de manifestar mi deseo de dejar el cargo, intervino Pepe diciendo: Yo llevo 80 años en la Hermandad, mira Paco, tú sabes… (y aquí se encasquilló); entonces, volviéndose a Antonio García, le preguntó: ¿y ahora que digo? La carcajada fue general, y ahí quedó el discurso y también la dimisón.

– ¿La rivalidad con la Cofradía de María Santísima de los Dolores está dentro de los cánones de lo que puede ser considerado como normal o se pasa a veces de castaño oscuro?

-Es una rivalidad sana. Como debe ser para que cada Cofradía vaya superándose cada vez más y tratando de perfeccionar todo lo que le concierne: salida procesional, enseres, vida espiritual y colaboraciones, tratando de sobresalir, de una manera noble, la una por encima de la otra.

– Para que las Cofradías sean auténticas deben desplegar a lo largo del año, además de una intensa vida espiritual, un abanico de ayudas de tipo económico a personas menesterosas, grupos marginales y centros asistenciales. ¿Hacéis algo sobre este particular?

– La vida espiritual de nuestros componentes no es todo lo activa que yo desearía. En las palabras que dirigí a la Asamblea el día en que fui elegido Hermano Mayor les manifestaba que tres eran mis deseos prioritarios para este mandato de tres años. En primer lugar acrecentar la vida espiritual de los Hermanos; incrementar nuestras ayudas económicas durante el año a las Instituciones: Cáritas, Emaus-Asociación contra la Droga, Residencia de Ancianos de Laura, Seminario Diocesano, Ayudas a la Parroquia, etc., cosa que en este año de 1994 hemos llevado a la práctica; y por último, los distintos proyectos de enseres y otras obras, que ya están en marcha, y que si en la Semana Santa de 1995 no se verán por ser demasiado pronto, lo haremos Dios mediante para el próximo año.

– Muchas gracias por tus interesantes respuestas al tormento de mis preguntas, y por cuanto haces por Álora. Con respecto a esta singladura que ahora comienzas como Hermano Mayor, te deseo que la vida te ofrezca más rosas que espinas.

Antonio Vergara

Revista Nazareno de las Torres, año 1995

Compartir

Nuestras Redes Sociales

Patrocinadores