Efemérides.- Fallecimiento de Pedro Rodríguez Márquez

01/01/2019

Hoy te habrás encontrado en el Cielo, con tus queridos familiares antepasados, y como no, también con tus cofrades amigos de siempre. Habrás visto a los que formábais el triunvirato de Hermanos Mayores de nuestra Cofradía. Imagino la voz socarrona de Antonio García Bootello diciendote «míralo el que faltaba».

Tú, amigo Pedro, has muerto en pie, como los grandes toreros, apoyado el codo en la «barrera», esperando la acometida de la muerte. Como diría Miguel Hernández; un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado.

Quise rescatarte de la muerte, y devolverte a la vida, pero no pude, tan solo pude amigo Pedro, ayudarte a morir dignamente, al fin y al cabo, ahí está la grandeza de la medicina; cuando ya no se puede hacer nada por un enfermo, solo se puede hacer, eso, ayudar.

Espero a pie parado, el ser cuando Dios quiera, despenado, con la vida de miedo medio muerta, que en ese cuando, amigo, alguien diga de mí, lo que yo digo por ti con voz serena que aparento:

San Pedro abre la puerta

abre los brazos, Dios, y dale asiento.

Aún te estoy recordando, cuando fuimos juntos a Alcalá del Valle, fue tanto lo que bebimos, que sin saber yo, que tú tenías más «aguante», y con ánimo de frenarte, te dije en broma -Pedro no bebas más, que se te está poniendo la cara borrosa- y contestabas, -espero, que cuando vayamos de vuelta, si ves dos carreteras aciertes con la que es-, luego decías-venga Rogelito, repite eso de los cartagineses, y éste comenzaba a recitar «aquí no pasa nada, aquí pasa lo de siempre, han muerto tres romanos y siete cartagineses».

Ya te fuistes, has dejado el testigo; otro de tu raza y estirpe, vendrá a recogerlo; sembraste buena semilla y dará sus frutos. Algún día, un nieto tal vez, vendrá a la Cofradía a trabajar, impulsado por no sabrá qué. Y los mayores, tus coetáneos, los que te hemos tratado con más camaradería, le diremos; y, sin darnos cuenta de que pueda llevar otro nombre, le seguiremos llamando Periquito Rodríguez.

El año pasado quisistes llevar a Jesús Nazareno, como mayordomo de Trono por las calles de Álora, y todos te aplaudimos. ¿Cómo lo hiciste? Con tanta elegancia como sencillez, como se hacen las cosas bien hechas; lo que se dice, un nazareno de carta cabal. No sabíamos que era tu último adiós.

Y porque la muerte no es el final, sé que el próximo año desde el Cielo, aplaudirás a rabiar, cuando tu Cristo nuevamente se procesione por las calles de tu pueblo, como también sé, que en la Semana Mayor todos te echaremos de menos, echaremos en falta tu prudencia, tu serenidad, tu saber estar, tu bondad de corazón y tu trabajo; y te veremos haciendo el arroz, junto a Salvador, en la capilla, en el desfile delante de la imagen del Nazareno, y estoy seguro, que el próximo mayordomo de Trono, al igual que Nuestro Padre Jesús de las Torres, llevarán luto por ti.

Descansa en Paz.

Pedro Rodríguez Márquez, fue Hermano Mayor durante los años de 1972-1973.

Francisco  Pérez García

Teniente Hermano Mayor

Revista Nazareno de las Torres, 1991

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